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Explorando la Reserva Natural de la ría de Villaviciosa en canoa : |
La forma mas natural y ecológica
para explorar la ría es en canoa. Las canoas son silenciosas, maniobrables,
insumergibles y no contaminan. Gracias a su poco calado son ideales para
desplazarse por todos los recovecos de la ría.
Es en la bajamar cuando quedan al descubierto muchas plantas y cuando
aprovechan para alimentarse las aves limícolas. No obstante la
ría es siempre bonita; los cambios de la marea hacen que sea algo
vivo, en continuo cambio, siempre diferente .
Nos embarcamos en la Playa
de Bonhome para comenzar el recorrido. Allí hubo en tiempos pasados
un pequeño astillero de ribera que pertenecía a la familia
que dio el nombre a esta playa .
A nuestra izquierda dejamos
el Puerto de El Puntal donde ya existía un fondeadero en el siglo
XVI desde el que se exportaban en aquella época salazones, maderas,
productos artesanos y frutos y se importaban aceites, paños, vino
y sal. Dentro de la dársena vemos embarcaciones tradicionales que
se dedican a la pesca en el mar y al marisqueo de almejas y navajas en
el estuario, mezcladas con modernas embarcaciones de recreo.
Cruzando el canal principal
de la ría nos dirigimos hacia El Bornizal, el islote arenoso de
uso restringido donde podemos desembarcar en la playa pero no adentrarnos.
Aquí podemos observar los prados de hierba salada (Spartina marítima)
así como matorrales de sosa prima (Suaeda vera). Es posible divisar
también al ave emblemática de la ría, el zarapito
real.
Continuamos navegando por
La Encienona de Selorio, un canal situado en la parte sur del islote,
y nos dirigimos hacia la Playa de Misiego, la zona del estuario con mayor
cantidad de arena, cerca de la desembocadura. Quedan algunas dunas y es
una de las mejores áreas para observar aves: garzas, cormoranes,
archibebes, agujas, gaviotas, ánade azulón...
Cuando nos encontremos con
una discontinuidad que hay en el espigón que delimita el canal
principal de la ría lo atravesamos, viramos a la izquierda y comenzamos
a remontar la ría por el canal principal. Estamos en la llanura
fangosa, compuesta por materiales procedentes de los ríos. Aquí
podemos observar, cuando baja la marea, grandes extensiones de seda de
mar estrecha (Zostera noltii) y seda de mar ancha (Zostera marina), ésta
última mas cubierta por el agua y mucho mas escasa.
Llegamos así a la
altura del Club Náutico Albatros, centro recreativo privado inconfundible
por sus espigones y por las embarcaciones deportivas. Aquí nos
encontramos con la Isla Monasterio, plantada de eucaliptos, especie no
autóctona.
Enfrente del Albatros hay
una gran casa blanca llamada La Enciena. Cuando sube la marea queda literalmente
dentro de la ría y en ella se filmaron varias películas.
Se conserva en ella un molino de marea que se utilizaba para hacer harina
de maíz.
A partir de aquí
el canal se va estrechando y llegamos rápidamente al Centro de
Interpretación y Recepción de Visitantes de la Reserva Natural
Parcial de la Ría de Villaviciosa, cuya visita, de gran interés
didáctico, recomendamos en otro momento. En esta zona observamos
con frecuencia garzas, cormoranes y hasta algún ejemplar de águila
pescadora.
Una serie de prados que
vamos dejando a nuestra izquierda, elevados tras un dique grisáceo,
reciben el nombre de porreos y son terrenos arrebatados por el hombre
a la ría hace mas de un siglo para dedicarlos a la agricultura
y ganadería. Los diques sobre los que descansan los porreos están
reforzados por el arbusto Tamarix gallica, plantado por el hombre para
tal objeto. Los porreos constituyen un lugar predilecto de la mayoría
de aves del estuario.
Progresamos hacia la Fábrica
de Sidra El Gaitero; a partir de aquí disminuye mucho la salinidad
del agua y observamos un evidente cambio en la vegetación que nos
rodea. Abundan ya los juncales y cañaverales. En las zonas mas
inundadas vemos cañaverales anfibios (Scirpus maritimus) y en las
emergidas, juncales marítimos (Juncus maritimus)
La Fabrica de El Gaitero,
fundada en 1897, es “famosa en el mundo entero” por su sidra
achampanada. Pasamos al lado de su muelle y veremos el esqueleto de una
gabarra hundida utilizada en su día para la exportación
de sidra a Sudamérica.
Desde el Muelle de la Espuncia,
perteneciente a la Fábrica de El Gaitero, viramos en redondo para
regresar a la zona de desembarque en un pequeño embarcadero llamado
El Calieru. Aquí hubo una antigua fábrica de salazones y
actualmente el edificio sirve de hangar al Club de Piraguas Villaviciosa
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